miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama, Oabma, Abmao

Todos escriben de él y no quería ser menos. Unas cuantas ideas que me rondan por la cabeza:

1) Yes, he did, como dice hoy la Vanguardia. Prometió el cambio a los americanos y al resto del mundo nos encantó. Necesitábamos que la cabeza de los EE.UU cambiase. Desde Chávez hasta Irán, pasando por Europa y Rusia. Menos el Vaticano. Aliados y enemigos. Y todos estamos felices de que ha cambiado. Muy contentos. Pero él ha prometido el cambio a los estadounidenses, no a sudamericanos, europeos ni árabes. Nadie nos ha prometido que ese cambio nos gustaría.

2) ¿Como (coño) puede ser que con una diferencia del 7% de los votos haya conseguido el 70 porciento de los delegados? Por supuesto es el sistema electoral estadounidense. Cada estado da una medalla de oro. No hay plata. Lo cual da miedo. Por este sistema electoral podría ocurrir que los resultados fuesen: el partido x con un 51% de los votos en TODOS los estados se lleva todas las medallas de oro y consigue el 100% de los delegados. ¿Partido único durante cuatro años? China estaría contenta. Exagerado, pero ¿90% - 10% también lo es? Estamos en un 70%-30%. Lo peligroso es que su sistema electoral lo permita, algo que no podría ocurrir en la mayoría de países.

3) Obama es mágico, pero no mago. EE.UU. sigue con problemas gravísimos y el mundo también. No esperemos milagros. Incluso se equivocará. Y cuando lo haga, ¡Qué decepción que nos vamos a llevar!

4) A los Europeos nos gusta EE. UU. cuando está dirigido por demócratas. Volvemos a ver su cara buena, a creer en el atlantismo, en Occidente, etcétera. Nos gusta la Estátua de la Libertad pero nos horripila el Ranger de Tejas.

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