sábado, 20 de septiembre de 2008

En Español no hay ningún género neutro

Me muevo entre la sorpresa de encontrar que en todas las gramáticas de español se habla del género neutro en los pronombres y entre el sentimiento de que es tan evidente de que eso no es neutro que debería estar establecido hace siglos.

Lo primero debemos aclarar que no es lo mismo ser neutro que no tener género. "neutro" no es la carencia de género, sino que es un tipo que no es ni masculino ni femenino. En las lenguas germánicas, al igual que en latín, sí hay un género neutro (en inglés es semántico con el rasgo -humano y en alemán morfológico donde das Mädchen 'la chica' es neutro porque la palabra por razones morfológicas lo es) pero en español no hay nada que se le parezca. Decir que "ello" tiene género neutro, por que no es ni femenino (no es "ella") ni masculino (no es "él"), sería como decir que una piedra (o el agua, o las nubes) tiene sexo neutro por que no tiene ni pene ni vagina. No es que sean neutras, sino que simplemente no tienen sexo. Los mismo con ciertas palabras, que simplemente no tienen género.

Todos sabemos que los sustantivos en español pueden ser femeninos o masculinos. Siguiendo a Torrego el género de algunos sustantivos es el sexo del referente (la mujer, el hombre, la niña, el niño, el toro, la vaca, etcétera) y otros (la gran mayoría) su género sólo es gramatical (la pared, el muro) controlado por reglas fonológicas o de evolución de la lengua (no me interesa explicarlas, ni las excepciones, ni los cambios de tamaño o arbol-fruta ni los sustantivos comunes en género: no es ése mi objetivo).
Pero después en los pronombres (entendiendo actualmente pronombres y determinantes) sí se trata un género neutro. Este es la tabla para explicar el género neutro.

Precioso. Así tenemos la "e" como marca de masculino, la "a" como femenino y la "o" como neutro.

Lo + adjetivo u oración
Lo más importante es observar que "el perro" y "lo bonito" son muy poco similares, por que el primer caso es un sustantivo y el segundo es un adjetivo. Si en "el perro" el artículo "el" es masculino y va con el sustantivo masculino "perro", debemos entender que en "lo bonito" "lo" es un determinante neutro que va con la palabra neutra "bonito" (en este caso adjetivo). Por supuesto esto es un disparate ya que una de las características principales de los adjetivos es que no tienen género propio. Torrego dice de los adjetivos que "toman prestados el género y el número de los sustantivos, con los cuales concuerdan" (pag 50 Gramática didáctica del Español, SM, 1997). Entonces ¿lo toman prestado porque no tienen género o al sentirse tan neutros buscan su masculinidad o feminicidad?
Si decir que un adjetivo tiene género es una aberración, qué pensaremos de la frase:
[Lo que te dije] no era verdad.
En este caso "lo" permite que la oración subordinada "que te dije" sea el sujeto de la oración principal "no era verdad". Si aceptamos la idea de que "lo" es neutro, "que te dije" también lo es. Las oraciones subordinadas, por lo tanto, serían neutras. Y la frase
Lo lejos que vive
nos haría pensar que los adverbios también son neutros. Menos mal que los infinitivos son masculinos y las cláusulas mínimas también y así se equilibra la guerra de sexos.
El comer es siempre necesario pero el comer bien es más que deseable.
Llegaríamos a decir que los nombres pueden ser masculinos o femeninos, los pronombres masculinos, femeninos o neutros, los verbos (y cláusulas mínimas) masculinos y los adjetivos, adverbios y oraciones subordinadas neutras.
Todo esto es evidentemente falso.


Ello
A pesar de su semejanza fonológica con "ella" y "ellos" la palabra "ello" no tiene nada que ver. Su sintaxis y su capacidad referencial son totalmente diferentes. Los dos primeros son pronombres personales y el tercero no:
Ella/él viene a su casa.
*Ello viene a su casa.
No sólo no es personal sino que sólo puede ser un pronombre anafórico textual, es decir, que señala una parte del texto ya emitido:
Él no viene. Ello se debe a que el tráfico está imposible.
*Él no viene. Él se debe a que el tráfico está imposible.

Esto hace que "él/ella" puedan ser agentes y "ello" no. Los primeros tienen referente en el mundo real y el segundo no. Los primeros sacan su género de la entidad a la que hacen referencia y el segundo al no tener referente en el mundo real no tiene género. El Panhispánico de dudas de la RAE dice de "ello": "Forma neutra del pronombre personal tónico de tercera persona del singular". Esta definición es falsa porque no es personal ni tampoco neutra.
Lo mismo ocurre con los demostrativos "este" "esta" y "esto" (y lo mismo con "ese" y "aquel").


Lo Complemento Directo
A diferencia de "la" como pronombre (y no como determinante) como en "la vi", "lo" puede designar tanto a un referente que ya sea por su sexo ("vi a Juan"> "lo vi") o por su género gramatical ("vi el mechero" > "lo vi") son masculinos como también puede usarse como anafórico de un constituyente que no sea un sintagma determinante:
Me dijo [que venía y que quería divertirse]i y me loi dijo riéndose.
De nuevo tenemos el mismo problema: ¿significa que las oraciones subordinadas tienen género neutro? No. Las oraciones subordinadas no tienen ningún género y en el caso de que se necesite un elemento anafórico usaremos el pronombre masculino ya que el masculino es el género por defecto.

Conclusión
Decir que en español hay género neutro nos llevaría a problemas mayores de lo que podría resolver. Además si se compara con otras lenguas su utilización es totalmente diferente.
Lo que sí existe en español son una serie de pronombres que sustituyen a constituyentes que no tienen género (desde palabras como los adjetivos, hasta sintagmas u oraciones completas). Es decir, son pronombres con carencia del rasgo género.
El hecho de que los gramáticos sigan diciendo esto es otro resquicio de nuestra tendencia (como filológos) a que nuestras lenguas y nuestros análisis se asemejen lo máximo posible al latín, en la que sí existían tres géneros. Bueno, además de que simplemente no sabemos qué hacer con los pronombres (sobre todo con los indefinidos) ni con los determinantes.

Cosas por la red:
Para ver los problemas que esta organización ha montado entre estudiantes, vean estas páginas, donde se dice que su profesor de español dijo que "el templo" es neutro (tan religiosos, si lo ángeles son asexuados, el templo también neutro) http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=143115.
He encontrado un trabajo sobre esto, aunque en la página 8 dice que esas palabras hacen alusión a un elemento abstracto ni en la página 9 al decir que en "lo bueno" "bueno" es masculino y "lo" por lo tanto es masculino. Aunque me gusta su idea de que si "esto" y "algo" fuesen abstractos, entonces deberiá ser correcto decir "*esto algo" y no "este algo".
http://www.mepsyd.es/redele/Revista13/Enriquetarez_neutroELE.pdf

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Recientemente me encontré con tu blog y he estado leyendo a lo largo. Yo pensaba que iba a dejar mi primer comentario. No sé qué decir, excepto que he disfrutado de la lectura. blog de Niza.

Anónimo dijo...

71239.....59862

Alejandro Guerrero dijo...

Buenos días:

He estado consultando el diccionario de la RAE, asociaciones feministas y demas fuentes de información de mayor o menor calado.

Esto me parece una forma mas de confundir al personal, ya que por mucho que el genero gramatical de "La pared" pueda ser femenino, no implica necesariamente el sexo que tenga la pared. El Español es como es, y tiene pronombres neutros, que quiza aqui no se usen, pero si en otros paises de habla hispana. Concretamente donde yo vivo no se usan, pero no por ello niego su existencia.

Existe como no la posibilidad, como bien indicas, de su proveniencia del latín, en ese caso es su legado, forma parte de nuestra historia. En este caso mejor saberlo, aunque no se use, que siendo asi, ya desaparecera de los diccionarios, al haberlo hecho de su uso cotidiano.

Anónimo dijo...

Estupendo artículo. Por fin, alguien pone ejemplos para que nosotros, el vulgo entendamos la falacia de ellos los machistas señores de la RAE. Su excusa hubiese colado hace décadas, pero como hoy está mal visto se sacan la excusa de que el español es neutro. Entonces si da igual decir una cosa que otra, pues utilicemos el femenino. Como da igual, pero es que en realidad no les da igual y la mala leche la tienen desde el inicio establecida. Ahora toca justificar sus ansias de poder y de seguir minusvalorando a la mujer. Si las palabras dan igual, y da igual decir lo como masculino que como neutro, para qué hablamos. O es que no saben ustedes señores de la RAE que el lenguaje influye en la psicología de las personas y si no que se lo digan a los señores publicistas que miran muy mucho los términos a utilizar cuando venden productos a mujeres. Si da igual, utilicen el neutro. Ah, no! Que eso les haría perder millones de euros y ahí sí hay que bajarse los pantalones y utilizar el femenino, ahí no da igual. Ahí el español no es neutro.

Viaje dijo...

Lo lamento, amigo filólogo, pero el género neutro sí que existe en castellano. Una de sus manifestaciones: cuando empleamos lo que a muchos les parece una partícula de género «masculino» en casos de plurales referidos a grupos o colectivos: «españoles», «doctores», «profesores». No se trata de masculinos «machistas» de la lengua, sino de asimilaciones por analogía de fenómenos diacrónicos de origen medieval; en aquellas épocas las formas neutras del latín se asimilaron por analogía, por similitud, a los nacientes morfemas masculinos del castellano primitivo. No es por tanto útil ni necesario, salvo para propósitos propagandísticos políticos y agitación de masas, emplear fórmulas de cortesía antieconómicas y redundantes: «Compañeros, compañeras», «Señores y señoras», «espectadores y espectadoras». No digamos ya el uso de la «@» como si fuese una letra del abecedario y que parece mucho más una «a» que una «o» y que excluye a los plurales masculinos y neutros que se forman con «-e» («españoles, administradores...»).

Así mismo, el género neutro se puede emplear para aquellos casos en los que no tengamos claro que la realidad aludida sea masculina o femenina, por desconocimiento o simplemente porque no tenemos constancia física. Por ejemplo, «ello llueve», tan empleado en la República Dominicana, o el uso en contextos de cariz despectivo «¿eso qué es?» (perfectamente permutable por «¿esa cosa qué es?»), o construcciones similares.

Saludos cordiales,
Paco

Anónimo dijo...

que estupidez. Decir todo lo que dijo solamente para sustentar la idea de un supuesto "machismo" porparte de gramáticos. La lengua en sí es machista... Y tambien feminista, mejor dicho, la lengua no sufre de esos complejos con los que uds si.

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