viernes, 22 de mayo de 2009

Mi futuro de Internet: el pasado de la imprenta.

Y yo, que no tengo ni idea de lo que hablo voy a dar mi opinión. Para estas cosas he hecho un blog :)

La vertiente legal de Internet va a cambiar en poco tiempo. En Alemania, Francia, España y la UE como paraguas de estos se habla de cambios de leyes sobre internet, si desconectar a los usuarios, sobre cánones, etcétera. Y ¿qué vendrá después?

Pues como no quiero decir que el futuro será el presente con esteroides: me voy al pasado para ver nuestro futuro, al único invento que puede asemejarse a Internet: la imprenta. Inventada y desarrollada a mitades del s. XV, la imprenta ha permitido el acceso a la información, las bibliotecas, la educación obligatoria, la alfabetización, etcétera. Uno de los pilares del humanismo.

Abramos un libro cualquiera. La primera hoja suele estar en blanco. La segunda hoja tiene el título. La tercera tiene el título, la editorial, el autor... Y en el anverso de esa tercera página encontramos cierta información sobre la editorial, el ISBN, ciudad, los derechos de autor, etcétera.

Esa hoja, que nunca leemos hasta que hacemos una bibliografía, es el sello que deja el estado soberano sobre los libros. La imprenta está controlada por el estado. Y no existe en la opinión pública la idea de que eso sea malo, ¿no?

¿Siempre estuvo controlado? No. Como este artículo señala, la concesión de privilegios comenzó en la década de 1480 en la Península Ibérica, 30 años después de la invención de la imprenta. Los privilegios eran el visto bueno por parte de las autoridades laicas y religiosas de que una imprenta editase ese libro. Sin embargo no es hasta 1560 que se comienzan a perseguir los libros que no tienen privilegios.

Gracias a eso tenemos el Lazarillo de Tormes. Por culpa de eso todavía no sabemos quién fue su autor. En 1554 se publicó ese libro, sin ninguna información quién lo hacía. Al igual que había pasado con la Celestina décadas antes. Evidentemente el clima de contención ideológica (debido a la Reforma) no veía con buenos ojos a Lázaro. En el Qujote, por ejemplo, ya encontramos todos los pasos legales que debía tener un libro para ser legal. En el siglo XXI lo llamamos ISBN.

Ahora mismo estamos entre 1450 y 1560. Es decir, el tiempo en el que algo nuevo ha interrumpido nuestras vidas y el transcurso de la información y la cultura y aún no se ha desarrollado un marco legal que lo encauce. Hace unos años "surfeabamos" en internet. Y claro, el surf, un hobby, no tiene trabas legales. Pero ahora "navegamos". Ya no es sólo algo que hacemos en nuestro tiempo libre, es algo más serio. Y la navegación si tiene leyes.

Mañana sigo con mi previsión :)

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