sábado, 18 de septiembre de 2010

José Antonio Alonso: war y guerra aplicadas a Afganistán

Las discusiones léxicas en política me excitan mucho. ¿Os acordáis cuando la mitad del país se levantó en contra del Gobierno porque estaban a punto de usar una palabra mal: matrimonio?  NO, para los maricones no. ¡Vais a hacer que una entrada del Diccionario de la RAE sea errónea! ¡Se trata del léxico, estúpido! Esta semana ha habido otra de esas discusiones lingüístico-política. Si Obama, que todo lo puede, hablar de war, ¿no deberían hablar nuestros políticos de guerra?

José Antonio Alonso, que parece estar haciendo el máster universitario en elaboración de diccionarios y control de calidad del léxico hispánico de la UNED, dijo que "en la lógica del uso de la lengua inglesa la palabra guerra, 'war', se utiliza de manera polisémica" y, así, se habla de "guerra contra el narcotráfico", contra el crimen o contra el terrorismo (fuente ABC). ¿Es hilar fino eso o qué? Bueno, no tanto... Para empezar tenemos la palabra "lógica" por ahí que yo no sé muy bien como interpretarla. Vamos a decir que quiso decir "en la tradición del uso de la lengua inglesa"... En esa frase hay varias afirmaciones:

1 - Los usos metafóricos de una palabra no son traducible de manera automática.
2 - war es polisémico, guerra no.
3 - Esta polisemia hace que se creen una serie de construcciones con war que en español no son aceptables.
4 - Esto hace que war sea aceptable para describir la situación en Afganistán; guerra no lo es.

Vayamos paso por paso. El buen hombre tiene razón en una cosa: aunque una palabra sea la traducción directa de otra en otro idioma, sus metáforas no siempre son las mismas. Por ejemplo, en español tenemos la palabra hueso (que en inglés es bone), que puede usarse con diferentes significados: "se ha roto un hueso" o "estas aceitunas no tienen hueso": las aceitunas sí tienen hueso, sin embargo las olives no tienen bone sino stone, una piedra, otra metáfora pero diferente a la nuestra.  Otro ejemplo, espalda en portugués es costas, pero en portugués no se puede decir "o parque está nas costas do edifício" como en español sí que se dice "el parque está a la espalda del edificio".

Por lo tanto la reflexión teórica de Alonso de que las metáforas no son traducibles directamente es correcta.  En teoría; ahora, ¿qué pasa con la palabra guerra y la palabra war? ¿Son polisémicas en español y en inglés? ¿En ambos tienen los mismos significados y los mismos usos metafóricos?

Vayámonos a ese diccionario, respetado por ser antiguo, tan viejuno que muchas veces chochea, el Diccionario de la Lengua Española (alias DRAE): en la cuarta acepción de guerra dice "Lucha o combate, aunque sea en sentido moral". Esto vendría a ser una bofetada en la cara de Alonso. Y es que en realidad la palabra guerra en español sí es polisémica, polisemia basada en la metáfora LAS PERSONAS SON ESTADOS. EEUU puede declararle la guerra a Rusia en un sentido literal (recogido en la segunda acepción); yo le puedo declarar la guerra a mi compañero de trabajo en un sentido metafórico. De hecho buena parte de las colocaciones que el DLE recoge son metafóricas: guerra de cifras, guerra psicológica, guerra de precios, dar guerra, etcétera.

O sea, que es mentira que war sea polisémico y guerra no: ambas lo son. Bien, pasemos a la afirmación tercera: tiene razón en que en inglés se han creado más colocaciones con war que en español con guerra. Es cierto que en inglés se usen expresiones como guerra contra el terrorismo o guerra con el narcotráfico y que en español o no se usen o no se usen tanto. Desde el 11-S la expresión guerra contra el terrorismo ha hecho correr ríos de tinta mezclados con cascadas de sangre. Rápidamente los politólogos se dieron cuenta que eso de la guerra contra el terrorismo o no era una guerra o era un nuevo tipo de guerra. Ya no es la tradicional guerra Estado contra Estado de la segunda acepción del DLE, ahora es una guerra entre un Estado y un grupo de personas dentro de las fronteras de uno o más Estados. Por lo tanto desde hace un tiempo en inglés war puede significar una lucha entre dos contrincantes de diferente naturaleza.

En cambio en español no se suele escuchar que el Estado esté "en guerra con ETA" ni se habla de "la guerra contra ETA". Sí que hubo una guerra con ETA, la llamada guerra sucia, es decir, un grupo paramilitar ilegal (GAL) en contra de otro grupo paramilitar ilegal (ETA). Y es que la guerra española es una situación de confrontación entre dos iguales, ya sean países, grupos paramilitares o personas. Si en español se dijese "guerra contra ETA" se estaría dando a ETA un estatus de Estado. Por lo tanto estoy de acuerdo en que una war no es lo mismo que una guerra.

El problema es que hay una diferencia entre ETA y los talibanes: ETA nunca ha gobernado el País Vasco, mientras que los talibanes sí lo han hecho con Afganistán. Los ejemplos de guerra contra el narcotráfico o guerra con el terrorismo no tienen que ver mucho con Afganistán ya que EEUU y sus aliados comenzaron la guerra de Afganistán como una guerra clásica: dos Estados o más luchando entre ellos; el invasor consiguió echar del poder a sus enemigos y estos siguen luchando, no ya desde el poder, sino como terroristas. Así que el lexicólogo Alonso hiló unos argumentos muy finos, pero que no son aplicables al caso. En realidad la situación en Irak y en Afganistán fue similar. Decir que en Afganistán ya no hay guerra querría decir que en Irak tampoco la hay. De hecho habría que decir que para cuando Zapatero retiró las tropas de Irak, la guerra ya había terminado...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)
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